En un escenario inesperado y a la vez sorprendentemente grato, la mayor escritora contemporánea de terror, literatura gótica y relatos oscuros, tiene contacto con el autor de horror y obras sobrenaturales más prolífico de la historia. Aquel encuentro que quizás solo podría limitarse al deseo fue en realidad el vínculo necesario para darle a “Mis muertos tristes” el impulso que le faltaba. La producción basada en las historias de Mariana Enriquez y recomendada por nada menos que Stephen King, desembarca en Netflix este jueves. 

La serie de Netflix que desplazó a Moria Casán y que todos están viendo en Argentina

El vínculo entre Stephen King y la Argentina está mediado por grandes escritores del género del miedo y colaboradores de épocas pasadas, además de su admiración por obras que nacen del ingenio puramente local. Así fue como “El Rey del Terror” llegó a la reciente producción de Netflix, una miniserie basada en los cuentos de la máxima exponente del género del terror contemporáneo en América Latina y protagonizada por grandes mujeres actrices de la industria nacional.

El guiño del maestro en redes sociales

Mientras “Mis muertos tristes” compite por la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, la obra dirigida por el chileno Pablo Larraín sumó un nuevo e inesperado entusiasta. Stephen King fue quien se encargó de aplaudir en sus redes sociales al trabajo protagonizado por Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Álvarez.   

El autor de novelas que se convirtieron en clásicos del género como Carrie, El resplandor, It y Misery eligió su cuenta de X para llamar la atención sobre la ficción, que desembarcará en la plataforma de streaming el próximo 24 de septiembre. Y no se limitó a recomendarla: contó con entusiasmo la premisa que había despertado su curiosidad.   

Del clásico de Maine al universo porteño

“¡Qué idea tan genial! ¿Qué pasaría si alguien que puede oír (y a veces ver) a los muertos cayera en el suministro de agua de una ciudad y su cuerpo se descompusiera? ¿Y si, después de beber el agua, todos pudieran hacerlo?”, escribió King el 18 de septiembre.   

El entusiasmo del escritor estadounidense continuó al detallar el título de la miniserie (My Sad Dead), su fecha de llegada a Netflix y un guiño personal hacia el realizador chileno: “Mi viejo amigo Pablo Larraín dirigió”. Cabe recordar que la relación entre King y Larraín tiene un antecedente destacado en 2021, cuando el cineasta estuvo al frente de la adaptación televisiva de La historia de Lisey para Apple TV+, con guion escrito por el propio autor de Maine.   

Un relato gótico cruzado por el terror social

En esta oportunidad, la historia se centra en Ema (Mercedes Morán), una médica jubilada que lidia desde siempre con el don de ver y escuchar a los difuntos. Su frágil rutina colapsa con la muerte de su madre y la irrupción de su sobrina Julie, cuya sensibilidad con el más allá es desgarradora. En paralelo, un triple crimen adolescente en el barrio porteño de Lugano desencadena que ese fenómeno sobrenatural se vuelva masivo y contagioso entre los vecinos.

El guion, desarrollado por la propia Mariana Enriquez junto a Guillermo Calderón, Anastasia Ayazi y Larraín, toma como eje central el texto homónimo de la autora y expande su universo mezclando elementos de otros cuentos aclamados como “Julie”, “Un lugar soleado para gente sombría” y “Cuando hablábamos con los muertos”. La propuesta cruza el espanto gótico con el denominado "terror social", explorando los límites borrosos de la vida y la muerte en el contexto urbano.

Antes de su desembarco en la pantalla chica, la producción tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, proyectada en un formato cinematográfico de 187 minutos que compite por la codiciada Concha de Oro. La miniserie, producida por la firma Fábula y completada por las actuaciones de Carlos Portaluppi, Germán de Silva y Luz Jiménez, marca además el pulso del gran despliegue del audiovisual argentino en la 74ª edición del reconocido festival español.